domingo, 4 de octubre de 2020


 Burbujas del “todo vale” ¿Será posible tener una arquitectura más científica?



Nenúfares.


Ante la realidad de la arquitectura actual de “burbujas” y del “todo vale”, siempre es bueno preguntarse, qué habría pasado si se hubiese continuado con los enfoques científicos de la arquitectura.

De tales enfoques, enmarcados en un aura de racionalidad, de pronto quedan más grabados aquellos desarrollados en la Bauhaus.  Recordemos que una de sus facetas fue su enfoque “científico” sobre el espacio arquitectónico.

Volviendo a las burbujas y al todo vale, parte de su característica fue desear lo innecesario y superfluo, el indebido apetito consumista, que se ven fuera de lugar en épocas de “vacas flacas”, como las de ahora en el mundo desarrollado…

Los excesos producidos en arquitecturas recientes, pre-crisis, eran  por causa de arquitectos y clientes dedicados a favorecer proyectos “artísticos” que posponían las necesidades colectivas, ante el afán de originalidad, de búsqueda de lo excepcional y/o de lo icónico.

En el pasado siglo y vinculados a las “crisis” de la modernidad en arquitectura, se dieron diferentes énfasis en su enfoque: Desde el énfasis en la técnica de los años sesentas,  a la “fiebre” sociologista de los años setentas que pierde temperatura ante el frío y calculado énfasis en lo estético/ artístico, de los años ochenta. Esto, sobre todo lo último, sin control alguno de costos y en un  exceso tal, que terminó por arrasar no sólo la economía, sino a los arquitectos vanidosos- estrella, no dejando sino ruinas y deudas,  con la mala arquitectura.

Así, después de la “fiesta”, se fue imponiendo una línea de trabajo que resalta la importancia “de lo sustentable”, aunque todavía no se tenga claro qué es eso y, los llamados a recuperar la cordura de arquitecturas sobrias, elegantes, a una estética de lo necesario y que se ponga al servicio de la vida.

No hay que olvidar que desear lo necesario no implica perder todo deseo, sólo que este es ahora  orientado a la dignidad de lo cotidiano.

Además de lo sustentable, se habla de buscar optimizar recursos (Más por menos), buscar la escala menor, retornar a raíces vernaculares y en general  explorar un sinnúmero de vías para superar el esteticismo irresponsable, acabando  la feria de las vanidades y del “todo vale”.

No deja de ser un golpe muy fuerte, pasar del “más por más” de las épocas de abundancia a la coyuntura actual… (Entiéndase, pasar de más dinero por más extravagancia, al actual más de todo, por menos  costo y esfuerzo).

Hace poco se trataba de gastar en construir, más de lo que se necesitaba y esperaba, a cambio de lo excéntrico y muy discutible en su calidad. Esto simplemente era botar el dinero. Pero no era sólo tener altos presupuestos para construir juguetes arquitectónicos inútiles, sino “inflar” burbujas inmobiliarias, en la mitad de “ninguna ciudad”, apoyadas en otras burbujas: La financiera y la del turismo Light… que al estallar han venido salpicando y contaminando una economía tras otra. (Las únicas “burbujas” que no estallan son las de Emiratos Árabes y China).

La palabra que puede resumir la situación respecto a la arquitectura hoy, es AUSTERIDAD.

Pero al tiempo existen muchos alcaldes, dictadores y, algunos “magnates” que siguen demandando arquitectura de “marca” y arquitectos estrella con sus obras extravagantes llenas de transgresiones. Transgresiones que son sólo superficiales, para producir formas pervertidas, que ignoran los sistemas constructivos y desafían la materialidad física. Sólo por conseguir tales efectos formales…Lo convencional por más “caspiento” o casposo que sea, no justifica la trasgresión inútil, aunque ella llame la atención. Ahora llegamos al límite de construir lo que sea, por absurdo que ello sea.

¿Habrá que volver a explorar los enfoques científicos de la arquitectura?

Recordemos algunos de ellos dados al interior de la Bauhaus, como aquellos relativos al espacio arquitectónico liderados por Gropius, y Lazlo Moholy-Nagy, basándose en la obra de Sörgel. Éste, sistematizó el concepto de espacio hacia la arquitectura: “Toda forma arquitectónica es manifestación necesaria de idea de espacio”…Definió espacio real, perceptual y activo (Mente, alma, sentidos) y habló de planos, masa y espacio, correspondiéndolos con pintura, escultura y arquitectura. Este intento se aplicó a la enseñanza  y aplicaba también las teorías de la “Gestalt”.Moholy-Nagy, llegó a reemplazar el término arquitectura por espacio…y, Gropius a pensar una ciencia del espacio, con un sistema análogo al de la música. Ni que decir de los enfoques que privilegian la materialidad y lo tectónico en arquitectura….
Según Magdalena Droste, (Bauhaus, 1919-33, Taschen, 2006, p. 69), en ella se exploraron bases hacia un “diseño científico” y hubo tres tendencias claras que intentaban ser científicas: La primera fue sin dudas la comunista, que conllevaba una visión científica del mundo. Hannes Meyer se auto proclamó como un marxista científico… La segunda, la del  grupo ABC, que rechazó el arte y le reemplazaba por una “definición formal”, o Gestaltung, supuestamente objetiva. Sus teorías fueron divulgadas en la bauhaus por Meyer, aunque él propugnaba por un funcionalismo como forma “artística”. (K. Teige, E. Kallai).  La tercera la del llamado círculo de Viena, que también influyó la Bauhaus (R.Carnap, O. Neurath), quienes defendían la idea de “una ciencia unitaria”… ¿Podrá la arquitectura ser algún día más científica? ¿Cómo lograrlo?...

De pronto ese enfoque nos lleve a supera el “todo vale” de moda.

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